Imbassaí forma parte del municipio de Mata de Sao João (Bahia-Brasil):
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Imbassaí forma parte del extenso municipio de Mata de São João. La sede está ubicada en la pequeña ciudad de Mata de Sao João, a unos 60 kilómetros de Imbassaí y unos 10.000 habitantes.
La mayor parte del municipio está en la costa y consiste en más de 10 pueblitos, con un total de 30.000 habitantes. El más -también internacionalmente- conocido turísticamente es Praia do Forte donde funcionan algunas dependencias de la municipalidad. El pueblo es cien por ciento turístico y ha perdido mucho de otrora pueblo pintoresco de pescadores
Mucha de su gente ha abandonado Praia do Forte, no en último lugar por los precios altos.
Entre los otros pueblos del municipio (Açu da Torre, Açuzinho, Malhadas, Campinas, Imbassaí, Barro Branco, Diogo, Santo Antônio, Areal, Curalinho, Sauípe, más algunas aldeas de sólo algunas casas) Imbassaí ocupa el segundo lugar en términos de turismo y economía.
Sin embargo, en cuanto a superficie es más grande que Praia do Forte y tiene más para ofrecer hablando de riquezas naturales y además ha mantenido su carácter de típico e intacto pueblo de la costa.
Bajo el lema 'cualquiera mejor que Márcia', João Gualberto consiguió el apoyo de buena parte de la población y ganó las elecciones. La revancha de Márcia por haber perdido las elecciones fue total. Sobre las ruinas dejadas por Márcia y sin un peso en las arcas municipales João Gualberto inició una nueva administración en el comienzo de 2005. Se puso fin a la corrupción institucionalizada. El ganó la reputación de ser un eficiente e honesto administrador.
A pesar de esto, el nuevo alcalde es muy criticado por los habitantes de Imbassaí, pues no ha hecho prácticamente nada para mejorar la pobre infra-estructura del pueblo. Sin embargo, la mayoría todavía le da la ventaja de la duda y recientemente el alcaldo fue electo por un segundo mandato.
Durante muchos años el municipio fué gobernado por la alcaldesa Márcia. Durante su administración reinaba la corrupción. Muchos de los fondos del municipio terminaban en su propio bolsillo o en las cuentas bancarias de sus familiares. Otros fueron usados para comprar la lealtad de sus votantes. Su campaña electoral se financiaba con dinero público y para otros candidatos era prácticamente imposible desafiarla. Pero con las últimas elecciones surgió un candidato desconocido: João Gualberto, un rico hombre de negocios quien como dueño de una exitosa cadena de supermercados tenía reconocidas capacidades de administrador.